Podríamos afirmar que el envejecimiento es un proceso irreversible y , aunque podemos conseguir frenarlo, evitar que ocurra es imposible.
Sin embargo sería importante tener en cuenta que un buen cuidado y mantenimiento retrasaría los signos del envejecimiento cutáneo.
Hablamos del envejecimiento cutáneo y de los cosméticos antienvejecimiento como algo dirigido única y exclusivamente a una piel madura, cuando sería más lógico pensar que desde los primeros cosméticos recomendados en pieles jóvenes ya se está tratando en factor progresivo del deterioro de la edad.
Los cosméticos antienvejecimiento son un amplio y variado grupo de productos destinados a retrasar la aparición de las alteraciones provocadas por el paso del tiempo y contrarestarlas en la medida de lo posible.
Debido a que dichas alteraciones son muy variadas ,los mecanismos de acción de tratan de abarcar los cosméticos más avanzados que hoy encontramos en el mercado son múltiples y al mismo tiempo se solapan varias de ellas. Los principales efectos que se deben cubrir son :
. Hidratación
. Emoliencia o suavidad
. Mejora de la elasticidad
. Tensión superficial
. Efecto despigmentante
. Protección frente a UV
. Protección frente a radicales libres
. Regeneración celular
Con tal fin, te recomendamos la línea Dermobraum: ácido hialurónico, coral y oro, que te proporcionará la mejor protección contra los agentes externos.
Estas son sus propiedades principales: ¿Cuál es el que más se adapta a ti?
El coral se conoce en el mundo de la cosmética y la belleza por sus múltiples cualidades que le hacen tener la capacidad de tener ingredientes idóneos para cuidar nuestra piel.
El alto contenido en minerales como el magnesio, zinc, cobre, calcio y cobalto, hacen que el coral desafíe al tiempo conservándose en un estado óptimo incluso frente a agresiones externas.
En la cosmética se ha conseguido aprovechar sus capacidades frente a la lucha antiedad protegiendo las pieles de agentes externos y mejorando a su vez el tono y la elasticidad.
En los últimos años, la cosmética basada en activos de origen marino ha crecido notablemente, sobretodo en los productos derivados de las algas.
Las algas son un grupo muy heterogéneo de organismos vegetales acuáticos que realizan la fotosíntesis, produciendo con este proceso una enorme cantidad de oxígeno. El uso de algas tiene una gran demanda en usos cosméticos debido a su alto contenido en oligoelementos, sales minerales, vitaminas y aminoácidos que mantienen un buen aspecto externo de la piel ya que se asimilan directamente por las células cutáneas.
Sería un producto indicado para pieles sensibles que podría combinarse perfectamente con el resto del productos de nuestra línea Dermobraum según las necesidades que se deban cubrir.
El ácido hialurónico es una molécula (polisacárido) de textura viscosa que se encuentra de forma natural en el organismo, puesto que lo encontramos en varios tejidos y órganos de nuestro cuerpo como los cartílagos o la propia piel.
Forma parte de los espacios existentes entre las células de los tejidos y forma parte de la llamada matriz extracelular, que permite lubricar, absorber y transportar los nutrientes básicos en las células y a la vez eliminar los residuos generados de éstas.
A medida que pasa el tiempo y nos vamos haciendo mayores, la proporción de esta sustancia disminuye de forma considerable y a los 50 años aproximadamente el capital de AC habrá disminuido al 50% aproximadamente. Como consecuencia se provocará la pérdida de volumen y firmeza, al mismo tiempo que la aparición de arrugas más visibles y por tanto el envejecimiento de la piel.
Las principales propiedades del ácido hialurónico son atraer y retener el agua, y como consecuencia se ha situado entre uno de los principales principios activos en los cosméticos aportando grandes dosis de hidratación en la piel, además de aportar un aspecto de tersura y relleno de las líneas de expresión.
En la medicina estética comenzó a utilizarse en la década de los 90 en forma de inyectables que devolvían a la piel su aspecto inicial y una rehidratación en profundidad de manera inmediata. Al mismo tiempo se conseguían resultados visibles de tersura y luminosidad que corregían los primeros síntomas del envejecimiento de la piel.
Para que sean mejor asimilados por la piel el AC destinado a la cosmética vía tópica se caracteriza por tener un menor peso molecular, lo que beneficia su penetración y asimilación en los tejidos llegando a penetrar en las capas más profundas de la epidermis y del mismo modo conseguir los efectos de hidratación , regeneración del tejido, relleno de líneas y surcos, así como de la firmeza de la piel.
La crema Dermobraum de Ac puede ser combinable con otras de la misma gama en función de las necesidades a tratar. Para todo tipo de piel. La hidratación es siempre necesaria para nuestra piel.
El oro es uno de los metales de mayor pureza, por lo que se utiliza desde hace tiempo en el campo de la medicina debido a su difícil rechazo por el cuerpo humano.
Se tiene conocimiento sobre sus usos en civilizaciones antiguas como herramienta para mejorar los ingredientes que entonces utilizaban para el cuidado de la piel, pero en la actualidad podemos encontrarlo directamente en los cosméticos que aplicamos de forma tópica.
Una de las cualidades que el oro aporta a los cosméticos es su buena conducción del calor y la electricidad, al mismo tiempo que permanece inalterable frente a la mayoría de agentes químicos. Esto provoca, entre otras cosas, que se estimule la transferencia de los electrones entre el oro y los iones que se encuentran de forma natural en la piel, como consecuencia se acentúa la renovación celular al activar la energía de la misma.
La renovación celular tiene como resultado una piel visiblemente más luminosa, ya que se estimula a su vez la microcirculación sanguínea. Al mejorar la microcirculación se ayuda a disminuir las ojeras oscuras, revitalizar la piel, creando a su vez un efecto tensor.
Como consecuencia a esa activación de la circulación sanguínea se mejora el aporte de nutrientes, la activación de la epidermis y la formación de nuevo colágeno y elastina que mejoran la elasticidad y firmeza de la piel.
Otra de las grandes propiedades del oro en la cosmética es que actúa como antioxidante al impedir la formación y acumulación de radicales libres.
Podríamos decir que el oro en los cosméticos tiene una acción antiedad, antiinflamatoria y ayuda en los procesos de acné o algunos tipos de pieles grasas.



